‘Elemental’ de Bosco Sodi

El museo Diego Rivera Anahuacalli abre sus puertas para presentar el trabajo de Bosco Sodi en la exposición Elemental
Uriel Trejo

Uriel Trejo | Editor

El destino te lleva por caminos inciertos. A mí me llevó al periodismo de estilo de vida, donde trabajar es ¡todo un gozo!

Al llegar al Museo Diego Rivera Anahuacalli un elemento nuevo en su explanada central llama la atención, se trata de una serie de cubos elaborados con barro, creación de Bosco Sodi, que de manera orgánica se fusiona al paisaje de piedra volcánica.

Esta obra forma parte de las 581 piezas que integran la exposición Elemental, con la cual Bosco regresa a los museos mexicanos después de cinco años. Hacerlo con este espacio tiene el encanto del recuerdo, ya que de pequeño acudía con su mamá a ver las muestras y los altares de Día de Muertos, los jardines fueron el escenario de varias aventuras. Además, “es un lugar en el que la obra puede dialogar muy bien, un museo muy bruto en ese sentido y muy imperfecto en la arquitectura”, comenta.

En esta ocasión, la única petición que el artista solicitó al centro cultural fue que el encargado de dirigir la exhibición fuera Dakin Hart, curador en jefe de The Noguchi Museum de Nueva York, con quien ya había trabajado anteriormente en el proyecto Museum of Stones. “Le dije que hiciera una interpretación a su manera, dialogando con el museo y el edificio. Estuvimos en Casa Wabi haciendo algunas pruebas, pero lo dejé libre de decidir y hacer lo que quisiera”.

Tras un complicado proceso de montaje, debido al tamaño y materiales de las piezas, se logró crear una armonía entre los elementos del sitio y las creaciones que permitió enaltecer la naturaleza del recinto.

“El museo tiene materiales hechos con tierra y arcilla, y Bosco lo hace de la misma manera, pero de forma contemporánea, son paralelos y lo que buscamos es hacer una analogía con este volcán que alguna vez estuvo activo”, indica Hart.

Así, conforme se recorren las instalaciones se aprecia cómo las más de 50 mil piezas prehispánicas que conforman la colección que Diego Rivera reunió a lo largo de su vida comulgan con las pinturas matéricas, las piedras volcánicas y los cubos de barro de Bosco, quien toma de su entorno los elementos para hacer su trabajo. “Sonncuentros muy casuales. En el caso de los cubos estaba haciendo barro con los niños en Casa Wabi y de repente se me empezaron a ocurrir ideas que tratas de ejecutar.

Muchos decían que no lo iba a lograr y a base de prueba y error lo conseguí. Ahora estamos haciendo un cubo de dos por dos, se hizo una prueba y la tuvimos que destrozar, fue una gran cantidad de barro. Me gusta mucho esa parte de la investigación, de la prueba y el error, esa fracción del aprendizaje en conjunto que llevas con la obra, es como si inventaras el bastidor, la tela, luego los pigmentos y después el cuadro, ésa es la relación que tengo con una pieza, la parte desde el inicio hasta el final”.

Y esa relación no termina ahí, ya que la riqueza de su creaciones es la evolución, lo vivo que pueden estar. “Todo mi trabajo se basa en cómo la patina, el accidente y esos detalles, no en el proceso, sino que en el tiempo se va creando. Ese cachito que se rompe va definiendo el sentido de la obra, habla mucho de la temporalidad de la vida. No hay nada para siempre, la gente en el arte está acostumbrada a que la obra debe de tener una calidad y una caducidad eterna. Mi trabajo es muy honesto, de verla y encontrarle sutilezas, sin ninguna pretensión.

“Es una obra que la tienes que leer con el estómago y la tienes que vibrar, son piezas con mucha energía, con mucha historia, pero que por sí sola la tienen y hay que aprender a sentirlas, vibrarlas más que nada y estéticamente son muy bellas, pero no es el sentido, es el fin de la obra”.

Así como su obra, Bosco se maneja en su vida cotidiana de forma sencilla, en su tiempo libre gusta mucho de leer, oír música, comer y las sobremesas son de sus mejores momentos. Al momento de trabajar lo divide entre el estudio de Nueva York, donde pinta; en Casa Wabi —en Oaxaca—, en la que generalmente trabaja con el barro, y en la Ciudad de México en la que hace cerámica y las piedras, “voy diario al estudio, pero a veces me tardo uno o dos meses en desarrollar un proyecto. Entro, laboró 20 días y me salgo, busco dejar la monotonía del trabajo”.

Como residente en Estados Unidos, sobre la situación actual que se vive fuera de las fronteras de México Sodi está conciente y sabe que no es un límite. “Creo que México está en un gran momento. Hay como 30 o 40 artistas mexicanos que trabajan con galerías internacionales, en shows muy importantes, estos momentos de caos dan mejores elementos para la creación. Considero que son caldos de cultivo en los cuales navegan mucho mejor los artistas; es cierto que son pocos, pero eso no es más que bueno, no creo que pueda seguir esta locura por siempre, además los buenos artistas van a seguir y van a haber  otros que van a tener que cambiar”.

Es así como visitar Elemental es adentrarse al mundo de Bosco, el mismo que ha conquistado otras latitudes como Estados Unidos, España, Alemania, Italia, Japón, Portugal y Brasil. La exposición permanecerá abierta hasta el 30 de abril, periodo que aprovecharán para presentar el libro Bosco Sodi Clay Cubes, publicado por la editorial alemana Hatje Cantz, en el que se documenta la creación de los cubos, “porque es un proceso bien interesante, hay fotos desde que están frescos, cómo se hornean, va a ser un libro muy elemental en cierto sentido”.

CUESTIÓN DE IMPULSO

En su andar por el mundo del arte, Bosco se siente afortunado por la aceptación del público, los coleccionistas y la crítica. Nada ha sido regalado, todo se ha debido a su constancia y trabajo, pero eso no lo ha deslindado de sus colegas, al contrario siente una responsabilidad por apoyar e impulsar el talento.

“En México es complicado, hay muchos grupos de poder enfrentándose todo el día entre ellos y creo que se llevan muchos artistas jóvenes entre las patas por eso fue que abrimos Casa Wabi en Oaxaca, el espacio de la Santa María y Casa Na-No en Tokio”.

El proyecto de Fundación Casa Wabi surgió en 2014 con el único fin de impulsar la colaboración y el compromiso social a través de las artes. Su nombre lo retoma del concepto “Wabi-Sabi”, que representa una visión del mundo centrada en la aceptación de lo efímero y la imperfección. El arquitecto Tadao

Ando fue el encargado de desarrollar el espacio que recibe a artistas consolidados y emergentes de distintas disciplinas a hacer una residencia de uno a tres meses. “Se le invita a que desarrollen un trabajo social con las comunidades aledañas a la casa. Es un concepto diferente, creo que soy una persona muy afortunada en mi carrera, he trabajado un chingo, pero creo que tengo cierta deuda con ciertos camaradas que no han tenido la suerte o la posibilidad”.

Actualmente la fundación opera dos proyectos de residencias, Casa Wabi en Oaxaca y Casa Na-No en Tokio, dos espacios de exposición, uno en Casa Wabi y otro en la Santa María la Rivera, en la Ciudad de México, así como los programas de Barro y Cine que se llevan a cabo en la Costa Oaxaqueña.

Sobre Casa Na-No se llevarán a seis artistas al año con una estancia de un mes. “Deben ser artistas que nunca hayan ido a Japón, con una carrera más o menos consolidada, porque van a tener una experiencia sensorial, estética y cultural”.

 

Fotos: Sergio Bejarano

 

También te puede interesar:

Razones por las que debes visitar el Hermitage

LO QUE PASA EN LA RED

 

NO TE LO PIERDAS

Bordan tendencias: Nakawe

Ashley Silberstein y Yael Cukiert promueven su amor por México a través de su marca de chamarras con tejidos

Las mejores fotos de Cindy Crawford a través de los años

¡No te las pierdas!

La mujer del año en Japón

Una actriz que se ha convertido en un ícono y ya tiene más de seis millones de seguidores en Instagram

Mágica tendencia: Laura Rossi

Laura Rossi, directora de crea Italia Connections, viene a México a presentar la pasarela Once Upon a Time

Síguele la pista a Edwin Ramírez

Diseñador de moda

Todo lo que quieres saber de Millie Bobby Brown

Una de las chicas favoritas de Hollywood

“Una noche de alegría, pasión y bulerías”

Alejandra Alemán invita a la próxima gala de la Fundación Niños en Alegría, en la que se presentará el cantante Pitingo

En corto: Rosa Puro

Sofía Obregón y Paulina Yamín, recuerdan cómo fue llegar a la capital de nuestro país y continuar construyendo el éxito

Punto de Partida llega a Madrid

La exposición llega a Fundación Santander y Magnolia de la Garza, subdirectora de la colección y curadora da detalles

Sabores internacionales con Nicolas Brousse

El chef francés visita por primera vez nuestro país y nos cuenta sus descubrimientos culinarios

Ivanka Trump inició una guerra en Instagram

El encuentro que tuvo Ivanka Trump con Justin Trudeau abrió un debate

El efecto Justin Trudeau

Las reacciones de mujeres al conocer o encontrarse con Justin Trudeau

Las fotos del mandato de Obama que aún no has visto

Fotografías de Pete Souza que retratan algunos de los mejores momentos de Barack Obama durante su mandato

¿Quién es Pete Souza? y por qué debes seguirlo

La razón por la que debes seguir al fotógrafo de Obama en Instagram

¿Quién es Isabelle Huppert?

La actriz que le podría quitar el Oscar a Natalie Portman, Emma Stone y Meryl Streep

Momentos en los que todos amamos a Jennifer Aniston

Digna de admirar, siempre defensora de la autenticidad

Juventud, valor y linaje: Antonio Lomelín

Para ellos la tauromaquia no es sólo una afición, es un estilo de vida

Juventud, valor y linaje: Juan Pedro Llaguno

Para ellos la tauromaquia no es sólo una afición, es un estilo de vida

Juventud, valor y linaje: Andrés Roca Rey

Para ellos la tauromaquia no es sólo una afición, es un estilo de vida

Víctor Rodríguez: Talento en Arte

El pintor mexicano radicado en Nueva York visita la CDMX para inaugurar su nueva exposición Sisyphus Psychedelic